Justo Triunfo de Tigres

El futbol a veces no es justo, en otras ocasiones le sonríe al que mejor jugó. Tigres pudo definir el partido desde el primer tiempo, las jugadas creadas eran para golear a León, pero la fortuna no los acompañó. Fue cuestión de esperar. La Fiera llegó al minuto 90 con el 0-1. Los esmeraldas saborearon el triunfo, bajaron el ritmo y se les apareció el coco-liso. Carlos González salió de la banca para poner un pase para gol y luego sellar la voltereta con un tiro en el área. Todo sucedió en el tiempo agregado. La erupción del Volcán fue lógica. Tigres se encamina a la final, pero antes tienen que sellar su pase en el Bajío.
La batalla de fieras fue apasionante, morbosa. Tigres apabulló estadísticamente a los esmeraldas en la primera parte del juego. Los dirigidos por Miguel Herrera patearon 16 veces a gol, pero solo 5 tiros fueron debajo de los postes de Rodolfo Cota. André-Pierre Gignac y Nicolás López seguramente le dejaron las manos moradas a Cota con dos mísiles de lejos. El portero esmeralda sacó como pudo los proyectiles que literal llevaban fuego.
Pero antes de todo eso León pudo irse arriba en el marcador. Ángel Mena se escapó contra Nahuel Guzmán, el Patón lo derribó y reglamentariamente se tuvo que ir a las regaderas por impedir con falta una opción manifiesta de gol. Eso fue el reclamo de los leoneses. Marco Ortiz no se inmutó, el Gato revisó el monitor y todo el morbo se terminó tras percatarse de un fuera de lugar. Santiago Ormeño se tardó algunos segundos y fue suficiente para que Mena pusiera un pie enfrente.
León provocó sustos al inicio y al final. La segunda jugada terminó en un tiro de Ángel Mena que se impactó en el travesaño. Ese fue el único disparo de los esmeraldas.
Tigres dominó, acorraló de manera visible a los verdes. El porcentaje de posesión fue de 64 por ciento de los auriazules contra 36 por ciento de los esmeraldas.
La Fiera fue superada en lo físico e intensidad, como si los locales arrancaran en tercera o cuarta velocidad y León apenas en primera.
Las distracciones también le provocaron problemas a Cota. Santiago Colombatto se durmió en el área, perdió el balón y Nicolás López perdonó sin marca.
La fortuna o los rezos en el Bajío sirvieron para que León no se fuera en desventaja.
La estamina de Tigres fue a la baja tras la tregua. Toda la gasolina la ocuparon en el primer tiempo, pero eso no les impidió estar encima de la Fiera.
Ariel Holan tuvo que sacudir la banca. El domador esmeralda metió a Jean Meneses y Avión Ramírez. Holan buscó quitarse de encima a todos los de playera amarilla.
La fórmula funcionó. Takeshi, criticado a lo largo de toda la temporada, dejó a Diego Reyes en el camino y tiró con potencia, el ángulo era poco, pero engañó a Nahuel y metió el balón en la única rendija libre.
Ese es el futbol. Injusto puede ser. Tigres tuvo para golear y en una jugada todo cambió.
Miguel Herrera reaccionó rápido dándole minutos a Florian Thauvin y Carlos González. El Piojo no quise irse con desventaja al estadio León. Hacerle daño a la Fiera en su hábitat no es fácil. Miguel lo sabe bien. La Fiera le ganó un título en el Apertura 2013.
Los del Bajío cayeron como fichas de dominó. Jean Meneses, Víctor Dávila, los dos para hacer tiempo y desesperar a Tigres.
La necesidad de los locales para atacar provocó huecos en el campo. Dávila antes de salir de cambio estrelló un balón en el poste.
Holan supo que era momento de refrescar el campo. Luis Montes y Emmanuel Gigliotti entraron para correr y buscar incrementar la ventaja.
El nerviosismo se sintió en el Volcán. El empate era posible, pero también un segundo zarpazo leonés.

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