Teatro Totonaca en Cumbre Tajín 2015

Tajin
La XVI edición de Cumbre Tajín es una excelente oportunidad para apreciar distintas manifestaciones del arte totonaca, como el teatro, que ofrece el grupo del Centro de las Artes Indígenas (CAI), institución educativa apoyada por el DIF estatal.

Así, la obra La luz del ser es una puesta en escena que se da en los Árboles del Chote y el Zapote, a las 12:00 y 15:00 horas, respectivamente.

Participan cerca de 30 actores representando danzas, ceremonias, rituales y comparsas de carnaval de la región. Esta pieza muestra la identidad propia totonaca, al hablar de los dioses cósmicos y de los dueños terrenales, con quienes se hace una conexión espiritual para generar armonía y paz entre los seres humanos y la naturaleza.

Cecilia Cortés Ramos, de La Luna, Espinal, es integrante de la Casa del Arte de la Representación y refiere que en la obra un sacerdote explica a las nuevas generaciones sobre la existencia de dioses que rigen nuestra vida, como el dueño del monte, conocido como Kiwigkolo; el arcoíris, que en nuestra cultura es una serpiente con dos cabezas; el dueño del fuego, que se ocupa de castigar a quienes desafían a los dioses; el tecolote, encargado de llevar las almas de los muertos al inframundo; la diosa luna, que rige el ciclo femenino; el jaguar, protector de los sacerdotes; el dios lucero, que se encarga de guiar nuestras vidas, y los cuatro soles: fuego, agua, aire y la Madre Tierra.

“Con estos elementos buscamos dar a conocer de dónde venimos y quiénes rigen nuestras vidas en la cultura totonaca. En esta ocasión, el motivo por el que elegimos La luz del ser fue porque nos dimos cuenta de que hacía falta explicar más sobre nuestros orígenes, porque muchas veces no nos explicamos por qué pasan tantos acontecimientos que no contribuyen al desarrollo humano, sino que lo frenan y tenemos que regresar a nuestros orígenes para identificar qué es lo que estamos olvidando”.

Sobre la producción, Cortés Ramos señaló que montaron la obra en casi un año.

Con orgullo, expresa que “en años anteriores teníamos más apoyo externo para realizar nuestras presentaciones, pero este año ya pudimos hacerlo solos y eso nos tiene muy contentos. Por este gran paso, pienso que vamos por buen camino, ya que también es la primera vez que incorporamos a los niños y seguramente iremos mejorando más”.

Como espectador, Faustino Montes, de Santa Ana, Chumatlán, indicó que la obra es muy interesante porque hablan de los cuatro elementos de la naturaleza: agua, aire, fuego y tierra, así como sus funciones, “y así el público conoce más de la cultura totonaca”.
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