América Festeja 97 Años de Historia

hc1-1jpg_20121026142432

Uno de los Clubes más populares del país celebra 97 años de historia. Hacemos un recuento de su largo andar para reconocer a quienes se han encargado de forjar la tradición del Club América. Un gigante de nuestro fútbol.

!Felicidades!

El Club

Águilas es el sobrenombre del Club de Futbol América, el cual fue fundado un 12 de octubre de 1916; el equipo pertenece a Emilio Azcárraga Jean, su presidente deportivo es Ricardo Peláez, vieja gloria del club y el presidente operativo es el señor José Romano. Son dirigidos por un histórico, Miguel Herrera.

América ha ganado 11 títulos de Liga en el balompié nacional: 1965-1966, 1970-1971, 1975-1976, 1983-1984, 1984-1985, Prode 1985, 1987-1988, 1988-1989, Verano 2002, Clausura 2005 y Clausura 2013.

En el Torneo de Copa tiene cinco conquistas: 1953-1954, 1954-1955, 1963-1964, 1964-1965 y 1973-1974; y comparte el mismo número de Campeón de Campeones: 1955, 1976, 1988, 1989 y 2005.

El club tiene la casa más representativa del Fútbol Mexicano, el Monumental Estadio Azteca con capacidad para 105,000 aficionados y que albergó la Final de los Mundiales de 1970 y 1986.

Por su plantilla han desfilado grandes nombres como: Rafael Récord Garza, José Alves Zague, Enrique Borja, Carlos Reinoso, Alfredo Tena, Miguel Zelada, Luis Roberto Alves Zague y Cuauhtémoc Blanco.

Actualmente buscan seguir con la historia gracias a jugadores como Raúl Jiménez, Moisés Muñoz, Rubens Sambueza, Miguel Layún y Aquivaldo Mosquera.

Su trayectoria se ha escrito de la siguiente forma:

Las Águilas, uno de los grandes, el club más querido y más odiado del fútbol mexicano, los Cremas, el envidiado, el club de más de 25 títulos y copas, el ¡Campeón!, el Club del Ódiame más, el de los grandes ídolos, el de las grandes derrotas. El club de la tradición y la gran afición, el histórico. El equipo de un solo continente: El América.

El nacimiento…

Es una historia que inició en 1916, cuando el fútbol ya era un deporte conocido en México y en varias escuelas lo practicaban dentro de sus disciplinas de esparcimiento. Un grupo de jóvenes de varios colegios se juntaron con la idea de formar un club de fútbol, ese fue el América.

Esta histórica reunión se celebró en la casa de la Tía Calita, en la calle de Alzate 136, colonia Santa María La Ribera en México D.F.

El América nació como resultado de la fusión de dos equipos relacionados al Colegio Francés, el Récord y el Colón de los hermanos maristas. Esos equipos eran encabezados por Germán Núñez Cortina y Rafael Garza Gutiérrez “Record”; además de los hermanos Florencio y Eduardo Domínguez, Carlos y Luis Brehm, Leobardo Salido, Rafael Rosales, Manuel y Pepe de la Garza; Paco y Adrián Oribe; Jorge Pereda y Fabre.

Colores y competencia…

Los fundadores decidieron que el nuevo club utilizaría camisa de manga larga color crema, pantaloncillo azul marino y calcetas del mismo color, el nombre fue producto del calendario, de la celebración del descubrimiento de un nuevo continente, América.

El naciente club fue sometido a rigurosos exámenes para ingresar a la Liga Mexicana de Aficionados de Fútbol Asociación en 1917. Primero le ganó al club Germania, integrado por jóvenes de la colonia alemana, luego se impuso al segundo equipo del club España, y ante el primer equipo obtuvo un meritorio empate, por consecuencia fue aceptado.

A un año de su fundación, el club América debutó en el torneo 1917-18, perdiendo por la mínima diferencia ante el Júnior. En 1918 el club se fusionó con los colegios maristas y cambió de denominación adquiriendo el nombre de Centro Unión y con este nuevo nombre participó en los torneos 1918-19 y 1919-20, precisamente en el que volvió a llamarse América.

Grandeza, primera corona…

Para 1922, ya gozaba de las simpatías de cientos de seguidores. El América comenzó tempranamente a forjar su grandeza. A partir de 1924, se coronó por cuatro temporadas consecutivas. Fue el primer equipo de fútbol mexicano, en jugar en el extranjero en 1926. También fue base de las primeras selecciones nacionales a partir de 1923.

El América consiguió su primer titulo de Campeón en la temporada 1924-25, revalidó su triunfo en la 1925-26, 1926-27 y 1927-28, convirtiéndose en Tetracampeón del fútbol mexicano.

Por su tradición, correspondió a los cremas ser el equipo que iniciara el fútbol profesional en México, el 17 de Octubre de 1943. Su debut fue exitoso venció 6-1 al equipo de la Asociación Deportiva Orizabeña (ADO), pero el resto de la temporada no fue especialmente buena para el América.

Esa, fue una época en que, por el América, desfilaron excelentes jugadores foráneos que hicieron escuela en nuestro balompié, como el uruguayo Roberto Scarone y los españoles: Manolo Alonso y Luis Regueiro.

Por el color del uniforme, los jugadores del América eran llamados ‘canarios’, parecían jugadores ricos en el aspecto individual, mientras que la estructura del club seguía siendo pobre y en la campaña 1952-53, el América estuvo al borde del descenso.

Nuevo dueño, nueva historia…

Fue necesario el inicio de una nueva etapa. El 22 de julio de 1959, don Emilio Azcárraga Milmo adquirió la franquicia del club.

Poco antes de que el renombrado empresario comprara a los azulcrema, don Fernando Marcos asumió la dirección técnica del equipo en la competencia 1957-58, cuando en el plantel se encontraban figuras como Portugal, Lemus, Walter Ormeño, Tigre Gómez, Nájera, Bosco, Valdés, Buendía, Palmer, Calderón de la Barca, Soto, Pavés, Pepin González, Palleiro, Arrieta, Jasso, el argentino Shandleid y Enrique Huerta como portero suplente.

En 1958-59, los azulcrema ascendieron al cuarto lugar y Eduardo González Palmer se consagró como el primer campeón goleador americanista en la era profesional, con 25 goles. Ya antes en los años 20, Ernesto y Jorge Sota habían conseguido tan importante mérito, enfundados en la casaca americanista.

El 12 de noviembre de 1959, América y Guadalajara se midieron en el estadio de C.U. para prácticamente resolver la supremacía del torneo 1959-60. Ante la abarrotada cazuela del Pedregal, los tapatíos ganaron 2-1.

La competencia 1960-61, fue en extremo complicada para el bando capitalino, que sólo pudo ubicarse en el quinto sitio de la tabla con 26 puntos.

Cambio directivo…

Éxito. Ya para la campaña 1961-62, Don Emilio Azcárraga Milmo dispuso que el señor Guillermo Cañedo, quien venía fungiendo como Presidente de los cañeros del Zacatepec y de la Federación Mexicana de Fútbol, se hiciera cargo de la Presidencia del América.

Entre las primeras contrataciones significativas de Don Guillermo Cañedo están la de los brasileños Francisco Moacyr, Ney Blanco de Oliveira, Urabato Núñez y José Alves Zague. Así mismo, designó a Ignacio Trelles como Técnico y dejó a Mario Pérez en calidad de asistente.

Como resultado de las buenas acciones del señor Cañedo en la directiva americanista, los logros no tardaron en llegar. Y la noche del 21 de abril de 1964, en el Estadio Universitario de San Nicolás de los Garza, Nuevo León, el equipo que ya conducía Alejandro Scopelli superó 6-5 al Monterrey en la final de Copa. Durante esa velada, Alfonso Portugal cumplió una memorable actuación al marcar cinco de los goles azulcremas; José González consiguió la otra anotación.

América estaba recuperando sus fulgores, pues la liga 1965-66 también quedó en su poder. El 19 de diciembre de 1965, el conjunto guiado por Scopelli y Pepe Moncebáez superó 2-0 al Veracruz con un Gol olímpico de Jorge Coco Gómez y otro más de Chalo Fragoso para asegurar la supremacía.

El brasileño Zague contribuyó con 20 anotaciones a la cosecha de 55 tantos que hizo al América el cuadro más goleador, entre los 16 clubes que entonces aglutinaban el máximo circuito. La suma de José Alves le permitió consagrarse como líder goleador.

¡Qué casa!

Al año siguiente, los millonetas, como también se conocía en esa época al equipo, cedieron el título al Toluca. Pero, sin duda, el evento más significativo para el club fue la inauguración del majestuoso Estadio Azteca al sur de la Ciudad de México, la tarde del 29 de mayo de 1966, cuando el imponente coloso abrió sus puertas para la celebración del encuentro entre América y el conjunto italiano Torino.

El resultado de la confrontación fue un empate a dos goles. Tocó el honor de marcar el primer tanto en el Azteca, al brasileño Arlindo dos Santos.

La popularidad y competitividad del equipo crecía. La tendencia ascendente se mantuvo con la incorporación de jugadores extranjeros, varios de ellos de gran cartel.

Después de la Copa del Mundo y con la finalidad de resolver al campeón de cada temporada, se creó el sistema de Liguillas posterior a las competencias regulares.

Y fue precisamente el América, el primer equipo que se erigió campeón bajo esta fórmula, derrotando en la gran final al Toluca por 2-0, la tarde del 1 de agosto de 1971 en el Estadio Azteca. Los tantos americanistas fueron concretados por el chileno Carlos Reinoso y Horacio López Salgado.

Además, en ese mismo torneo, Enrique Borja anotó 20 tantos y obtuvo el primero de los tres títulos de goleo que ligó con la playera americanista. En la víspera del invierno de 1973, América, dirigido por don José Antonio Roca, capturó la Copa, al dar cuenta del Cruz Azul por 2-1 en el Estadio Azteca. Los chilenos Osvaldo Castro Pata Bendita y Roberto Negro Hodge, fraguaron los goles del cuadro de Coapa.

Volar alto…

Corría el verano de 1976, cuando América volvió a la cima del fútbol mexicano al obtener el campeonato de Liga del torneo 1975-76. En la final, los Cremas se impusieron por marcador global de 4-0 a la Universidad de Guadalajara. Por si fuera poco, derrotaron 2-0 a los Tigres de la UANL en el duelo por el Campeón de Campeones.

El 18 de enero de 1978, América derrotó 1-0 al monarca de Surinam, el Robin Hood, con lo que alcanzó la honra como campeón de la Concacaf.

Un pedazo de historia. Poco después, los azulcremas se consagraron como campeones de la Copa Interamericana doblegando 2-1 al prestigioso conjunto argentino Boca Juniors. En ese encuentro se destacó la segunda y definitiva anotación americanista, que logró con excelsitud el chileno Carlos Reinoso; una de esas jugadas que hacen época. La Interamericana de 1978 es uno de los máximos trofeos que yacen en las vitrinas americanistas.

En la historia moderna del América, no ha habido un periodo de mayores satisfacciones que la década de los 80, cuando las ya denominadas Águilas se adjudicaron cinco títulos de Liga, dos de Campeón de Campeones y uno de Concacaf.

La personalidad del equipo no sólo cambió en el uniforme y en el apodo, desde entonces la combatividad futbolística del equipo es acompañada por un alegre himno compuesto por Carlos Blanco. Otro Carlos, pero de apellido Reinoso, asumió el puesto de Director Técnico y con el chileno en el banquillo, América lució implacable en la competencia 1982-83, al totalizar 61 puntos. A todo esto hay que agregar que el argentino Norberto Outes se erigió campeón goleador con 22 anotaciones.

Sin embargo, el vuelo de las Águilas hacia el campeonato, fue frenado en la Liguilla por su más odiado rival, el Guadalajara.

Tras sacar ventaja en el Estadio Jalisco de 2-1, América perdió 3-0 en el Azteca, durante el juego de vuelta. Quizá, ese ha sido el mejor América que se ha quedado corto en su afán por ser campeón.

Gloria Águila…

Los 80, siguieron siendo mágicos. Triunfo tras triunfo.

La oportunidad del desquite se presentó apenas un año mas tarde, cuando las Águilas, después de un empate a dos en la final de ida en el Jalisco, aprovecharon que en el juego de vuelta se presentó el error en el cobro de un penal por parte de Eduardo Cisneros. América aniquiló el ánimo de las Chivas y terminó imponiéndose por marcador de 3-1 con goles de Bacas, Tena y Aguirre.

Para la competencia 1984-85, se hizo necesaria la celebración de tres encuentros de final entre los Pumas y las Águilas. El primero arrojó un empate a uno en el Azteca. Cuatro días después, en C.U., el partido concluyó sin goles. La igualdad en el global llevó a disputar un tercero y definitivo, la noche del martes 28 de mayo de 1985, en el estadio Corregidora de Querétaro. Dos anotaciones del Ruso Brailovsky y una de Carlos Hermosillo pusieron al América en camino de la gloria.

El Tricampeonato se consumó en octubre del mismo año, cuando las Águilas encararon al Tampico Madero en la final del Prode 85, uno de los dos torneos cortos previos al mundial de México 86.

Luego de una batalla en la Ida, en la que el bando tamaulipeco obtuvo una cómoda ventaja de 4-1, el América hizo la hombrada y en el juego de Vuelta los venció 4-0. Fue uno de los más grandes regresos en la historia del América y del fútbol mexicano.

Corría el verano de 1987 cuando América asumió por segunda vez en su historia, la cima de la Concacaf al dar cuenta 2-1 del club costarricense, Saprissa.

En la segunda temporada posterior a la Copa del Mundo, América resurgió y se quedó con la Liga superando en la final a los Pumas por global de 4-2.

Adicional a ese campeonato, hay que acreditar al América el triunfo sobre el Puebla 2-0, por el Campeón de Campeones. Lo ganaban todo.

Después, el clásico capitalino entre América y Cruz Azul sirvió para definir al vencedor de la contienda 1988-89. Gracias a una ventaja de 3-2 en la batalla final de Ida, las Águilas se coronaron, empatando a dos goles el encuentro de Vuelta.

El año siguiente, el conjunto de Coapa se postuló nuevamente Campeón de Campeones luego de vencer al Toluca, dueño de la Copa. Eso ocurrió el 20 de julio de 1989, día en la que las Águilas vencieron a los diablos por 2-1, con goles de Seixas y Hermosillo. Por el Toluca, Roberto Masciarelli anotó el del descuento.

Cambio de década, poca fortuna…

Sin duda, para el América, los noventas significaron un periodo difícil, pues no obtuvieron ningún título de Liga. Lo más cercano fue su partido final contra los Pumas en la campaña, 1990-91.

La década de los 90, fue la peor época en la historia del club América, ya que solamente se obtuvieron los dos títulos de la Concacaf en 1991 y 1993; así como la Copa Interamericana en 1991, la cual ganaron al Olimpia de Paraguay en el Estadio Azteca. En una fecha recordada por la fastuosa celebración de 75 años de la institución y por una auténtica batalla campal.

El vuelo del águila…

El América recobró su camino de éxitos en el 2000, cuando jugó la Copa Libertadores y con una actuación destacada llegó hasta la fase de semifinales. Además, en el torneo de Verano de la liga nacional, clasificó a la liguilla.

La gran fecha llegó. En el Verano del 2002, bajo la dirección técnica de Manuel Lapuente, las Águilas llegaron a la final. Tras remontar un marcador adverso de dos a cero en el juego de Ida, América doblegó al Necaxa con gol de oro de Hugo Castillo y terminar con casi 13 años en que los aficionados águilas no veían al equipo de sus amores como campeones del Fútbol Mexicano.

Otra vez. Serían tres años después, en el Clausura 2005, cuando el América a base de entrega y corazón logró su décimo título de Liga (en la época profesional) y el 14 en su historia. Las Águilas finalizaron en el tercer lugar de la tabla general al concluir el campeonato con 30 unidades. Además fueron la mejor ofensiva, al anotar, durante el torneo regular, 38 goles.

En las Finales. Para llegar a disputar el título, América dejó fuera al Santos en Cuartos de Final por marcador global de 3-3 y en Semifinales no tuvieron problemas para eliminar al Cruz Azul con un global de 6-2.

El partido de Ida de la final, se llevó a cabo en Zapopan. Los Tecos se fueron al frente y América rescató en los últimos minutos, el empate.

El encuentro de vuelta fue totalmente diferente. Las Águilas fueron contundentes y golearon 6-3 a los universitarios, en lo que además, fue el marco perfecto para el Aniversario número 39 del Estadio Azteca que lució un lleno pletórico, espectacular.

Dos goles de Aarón Padilla, dos más de Claudio López, uno de Cuauhtémoc Blanco, y uno de Jesús Mendoza fueron las anotaciones de América. En tanto que, por Tecos, descontaron Eduardo Lillingston, Carlos María Morales y Flavio Davino. América fue nuevamente Campeón, el Clausura 2005 fue suyo.

Por si fuera poco un título, el 26 de julio del 2005, América también se convirtió en Campeón de Campeones 2004-2005, al vencer por dos goles a uno a los Pumas de la Universidad.

En el partido de Ida, celebrado tres días antes en el Estadio Olímpico Universitario, Pumas y América empataron sin goles, en un encuentro en que los locales dejaron escapar las mejores oportunidades de anotar.

En el juego de vuelta, los felinos se fueron al frente en el marcador por medio de un autogol del arquero Guillermo Ochoa, en un centro de Ailton Da Silva a los 53 minutos. Pero la bravía reacción de las Águilas más cinco minutos de brillantez, y dos enormes goles de Kléber Boas a los minutos, 63 y 68, otorgaron al América el campeonato número 33, en la historia del Club.

Nido internacional…

Para finalizar el año, la escuadra de Coapa, participó junto con Pumas, en la Copa Sudamericana 2005, en lo que representó la primera participación de equipos mexicanos en la justa realizada por Conmebol.

En Cuartos de Final, las Águilas superaron por global de 7-4 al Atlético Nacional. Además de avanzar a la siguiente fase, el equipo azulcrema llegó a 32 partidos oficiales sin perder de manera consecutiva; 22 de liga, 6 de liguilla, 2 del Campeón de Campeones, y 2 de la Copa Sudamericana.

Sin embargo, en los Cuartos de Final fueron descalificados por Vélez Sarsfield de Argentina, con un global de cuatro a cero. Recibieron dos en la ida y dos en el juego de vuelta.

En el 2006, las Águilas participaron en la Copa de Campeones de la Concacaf, donde en Cuartos de Final vencieron por marcador global de 7-3 al Portmore United de Jamaica.

En Semifinales, América enfrentó al Alajuelense de Costa Rica, a quien el ganó dos a uno en su propia cancha, y en el encuentro de vuelta en el Estadio Azteca, igualaron sin goles. Con este resultado, América se calificó a la Final de la Copa de Campeones de Concacaf.

En la fase decisiva, las Águilas se enfrentaron al Toluca. En el encuentro de ida realizado en el Estadio Nemesio Diez, no hubo goles. El partido de vuelta, durante los noventa minutos reglamentarios, culminó igualado sin anotaciones. Por lo que se fueron necesarios los tiempos extra, donde cayeron los goles.

Paulo Da Silva abrió el marcador para los rojso, al minuto dos del primer tiempo extra. Kléber Boas consiguió el empate al final del mismo y Duilio Davino anotó el gol del triunfo al minuto ocho de la segunda parte.

Otro más. Por quinta vez, las Águilas del América se proclamaron Campeones del Torneo de Campeones de la Concacaf.

Con la victoria, América obtuvo también el boleto al Mundial de Clubes que se llevó a cabo en Japón, donde se enfrentaron y derrotaron con la mínima diferencia, en Cuartos de Final, al Campeón de Asia, el equipo Jeonbuk de Corea del Sur. Después enfrentarían al histórico Barcelona, pero no tendrían fortuna y caerían 4-0.

Subcampeonato, la partida de un histórico…

Para el año 2007, el América vivió una intensa actividad, jugó muchos partidos, contando Liga, Liguilla y las Copas Libertadores y Sudamericana. En total fueron poco más de 70 juegos. Aunque hablando de títulos, no tuvieron suerte, pese a que fue un gran año en cuanto a resultados, les faltó dar el último paso.

En la Liga llegaron, dentro del Clausura 2007, a la final contra el Pachuca. El partido de Ida en el Estadio Azteca terminó 2-1 a favor de los Tuzos; la vuelta en el Hidalgo fue un juego emotivo, sobretodo porque se despedía de las Águilas, uno de sus históricos símbolos, Cuauhtémoc Blanco, quien empató el marcador con un soberbio Gol de Tiro Libre. Más tarde, sería Juan Carlos Cacho a ocho del final, quien daría el título a los Tuzos. Era un subcampeonato más y el último partido de Cuauhtémoc con el equipo.

A nivel internacional, el América se quedó en Cuartos de Final ante el Santos de Brasil; en el Azteca empataron a cero y en Brasil cayeron 2-1. La Copa Sudamericana traería mejor suerte, pues el América pasaría sobre Pachuca, Vasco da Gama y Millonarios, para llegar a la final del torneo contra el Arsenal de Sarandí.

Sería un juego memorable para la afición azulcrema; primero caerían en el DF, 3-2. En la vuelta, jugada en Argentina, ganarían de visita 2-1, con lo que se empataría el marcador, pero debido a los tres tantos que el Arsenal anotó de visita se llevaría el título. Era otro subcampeonato.

Para el olvido y una hazaña…

El año 2008, sería un año negativo para el América, pues bajo la dirección, primero de Daniel Brailovsky y, después de Rubén Omar Romano, concluirían en el último sitio de la competencia, algo histórico para el Club. Sobre el final Juan Antonio Luna se haría cargo del equipo y le ganaría 1-0 al Monterrey en el Azteca, para cerrar dignamente una campaña para el olvido.

En ese primer semestre del año, vivieron también un gran momento, inesperado por la situación que atravesaban. Llegaron a los Cuartos de Final de la Copa Libertadores 2008 y enfrentaron al Flamenco de Brasil; en el primer partido en el Azteca cayeron 4-2, lo que hacia casi una “misión imposible” sacar el resultado en Sudamérica.

Bajo el mando de Juan Antonio Luna, llegarían al Maracaná con la necesidad de ganar por tres goles. El América dio un gran encuentro, fue precavido, pero supo atacar y los goles de Salvador Cabañas (20’ y 77’) y Enrique Esqueda (40’), le dieron la victoria de 3-0, sobre el histórico brasileño. Fue un auténtico “Maracanazo”, la hazaña de las Águilas.

Nuevos proyectos, los siguientes años…

Para el segundo semestre del 2008, llegaría al América, Ramón Ángel El Pelado Díaz, técnico argentino exitoso en el futbol de su país. Iniciaría un nuevo proyecto en las Águilas, con su nuevo presidente Michel Bauer (en sustitución de Guillermo Cañedo White), quien tomó como primera decisión fuerte la llegada del nuevo entrenador y varios refuerzos como el paraguayo Enrique Vera y el argentino Sebastián Domínguez. Las cosas no resultarían como se esperaba. No calificarían a la Liguilla.

Para el Clausura 2009, El Pelado iniciaría dirigiendo pero ante la falta de resultados sería cesado para ser sustituido por el mexicano, Jesús Ramírez, campeón Sub-17 con la Selección Mexicana, pero debutante en la experiencia de dirigir a un Club. Al plantel se agregarían jugadores importantes, como: Edgar Castillo, Jean Beausejour y Andrés Chitiva. De la misma manera que temporadas atrás, en el primer semestre no se obtendría el pase a la Fiesta Grande.

Llegaría, para encarar el Apertura, una nueva revisión en el plantel, con las salidas de: Castillo, Vera, Ortiz, Argüello y De Pinho; en cuanto a refuerzos, el colombiano, Aquivaldo Mosquera; el argentino; Daniel Montenegro y, el brasileño, Rosinei, fueron las cartas fuertes del club para la nueva campaña.

América es grande y un duro golpe aquejó a los del nido. Su estrella Salvador Cabañas sufrió un accidente y la cantera de Coapa se tuvo que hacer cargo de los goles por lo que restaba para el Torneo Bicentenario 2010.

Jesús Ramírez estaba al mando, en el Apertura 2009 ya había logrado meter a la Liguilla a las Águilas pero se fue en la primera fase. El Bicentenario fue una nueva oportunidad. El Técnico formó una gran combinación entre juventud y experiencia, entre mexicanos y extranjeros, nuevamente tuvo Fiesta Grande.

Pero el Toluca, que sería campeón al final, los dejó en el camino en la Fase de Cuartos. Fue un tropiezo más del cual había que levantarse. Los Cremas también habían perdido la oportunidad de jugar la Copa Libertadores al perder ante el Monterrey en el Torneo Interliga en Tiros Penales.

La Directiva tomó una decisión. Ramírez dejó la Dirección Técnica. Y volvió quien alguna vez les dio la máxima gloria, Manuel Lapuente. El experimentado entrenador tomó las riendas del equipo.

Para enfrentar el Bicentenario 2010 realizaron una pretemporada internacional, jugando ante el Manchester City y el Real Madrid. Reforzó el equipo Matías Vuoso en la delantera.

Sin embargo, Lapuente no pudo llevar a las Águilas al sitio de honor y Carlos Reinoso agarró al equipo; los resultados no aparecieron.

Desde el Torneo Apertura 2011 Miguel Herrera está al banquillo y Ricardo Peláez en la presidencia buscando devolverle el vuelo a unas Águilas ávidas de títulos.

Con la llegada del ex técnico de Monterrey, los Azulcremas tuvieron un par de Torneos exitosos llegando a las semifinales, mientras que el punto culminante llegó al conseguir el título del Clausura 2013 ante Cruz Azul, en lo que fue una final mágica en el Estadio Azteca que se extendió hasta los penales; fue allí donde Raúl Jiménez, Christian Benítez, Osvaldo Martínez, Miguel Layún y el héroe de la noche, el arquero Moisés Muñoz, hicieron campeones a las Águilas del América y le dieron la onceava estrella de su historia.

La historia amarilla es larga y continúa escribiéndose. No importa si se da en condiciones de odiado o amado, el América emprendió el vuelo para seguir construyendo su histórico nido de grandeza.

En el presente torneo son superlíderes y serios aspirantes al bicampeonato. Hoy festejan 97 años de historia.

Boletín Oficial
Síguenos en Twitter @paracomentarse
En Facebook Paracomentarse
Escríbenos [email protected]